miércoles, 20 de febrero de 2013

Más tecnología que producirá residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), ¿qué haremos?





Reactores nucleares de cuarta generación, coches eléctricos que se mueven por Internet, sensores que inoculan insulina cuando el cuerpo lo pide, dióxido de carbono bueno, agua desalinizada con menos coste... son algunas de las tecnologías que se desarrollarán en 2013, según el Foro Económico Mundial.
El Consejo de Agenda Global sobre Tecnologías Emergentes del Foro Económico Mundial ha identificado las 10 tecnologías que, en 2013, prometen dar pasos decisivos para lograr avances inconcebibles hace apenas una década en campos como la medicina, la producción energética, la industria manufacturera, la seguridad vial, la lucha contra el cambio climático...
Vehículos eléctricos 'online'
La tecnología wireless, sin cables, puede proporcionar electricidad para vehículos. En la próxima generación de coches eléctricos una serie de bucles instalados bajo el suelo del automóvil reciben la energía vía un campo electromagnético que emite desde los cables instalados bajo la carretera. La corriente también carga las baterías de abordo que propulsan al vehículo cuando este se encuentra fuera del campo. Como la electricidad es suministrada externamente, a través de los bucles, estos coches tan solo necesitan un quinto de la capacidad de almacenamiento de los coches eléctricos estándar, y pueden lograr una eficiencia de transmisión superior al 80%. Los vehículos eléctricos online están siendo sometidos a test en carretera en Seúl, Corea del Sur.

Impresión 3D y manufacturación a distancia
La impresión tridimensional permite la creación de estructuras sólidas partiendo de un archivo digital. Esta nueva tecnología potencialmente puede revolucionar la economía manufacturera si los objetos pueden ser impresos a distancia, en casa o en la oficina. El proceso consiste en la colocación que la impresora hace, capa a capa, del material que constituirá el futuro objeto independiente, desde la base a la cúspide del mismo. Los proyectos diseñados en el ordenador son cortados en secciones cruzadas para las plantillas de impresión, lo que permite que objetos creados virtualmente puedan ser usados para “copias reales” de plástico, metal, aleación...

Materiales autocurantes
Una de las características definitorias de un organismo vivo es su intrínseca habilidad para reparar un daño. Una creciente tendencia en biomimetismo es la creación de estructuras inertes que tienen la capacidad de repararse a sí mismas cuando han sufrido cortes, desgarros o han sido rajados. Estos materiales, capaces de reparar un daño sin la intervención del ser humano, podrían dar a los productos manufacturados una mayor esperanza de vida, reduciendo así la demanda de materias primas. Del mismo modo, el mejorar la seguridad inherente al material usado en la construcción o para formar el armazón de un avión puede revolucionar la seguridad.

Purificación del agua energéticamente eficiente
La escasez de agua es un problema ecológico creciente en muchas partes del mundo debido a la agricultura, las cada vez más grandes y numerosas ciudades y a otros usos humanos. Cuando las fuentes de agua natural están sobreexplotadas o agotadas, la desalinización ofrece una casi ilimitada cantidad de agua, pero a un gran coste energético. Tecnologías emergentes ofrecen la posibilidad de una mayor eficiencia energética en la desalinización o purificación de aguas residuales que pueden reducir el consumo de energía en un 50%.

Transformación y uso del dióxido de carbono
La captura y almacenamiento subterráneo de dióxido de carbono todavía tiene que ser probado como una alternativa comercialmente viable, incluso a escala de tan solo una gran central. Nuevas tecnologías que convierten CO2 indeseado en productos comercializables pueden corregir tanto los inconvenientes económicos como energéticos de las estrategias contra el cambio climático. Una de las líneas más prometedoras es el uso de una bacteria fotosintética, fruto de la ingeniería biológica, que transforma CO2 en combustibles líquidos o químicos. Se espera que sistemas individuales alcancen cientos de hectáreas en dos años. Siendo de 10 a 100 veces más productivo por unidad de terreno, estos sistemas solventan una de las principales limitaciones ambientales de los combustibles biológicos, desde la agricultura a la alimentación de ganado y podría proveer de combustibles bajos en carbono para automóviles, aviación y otros grandes consumidores de combustible líquido.

Nutrición mejorada a nivel molecular
Incluso en los países desarrollados millones de personas sufren malnutrición debido a deficiencias nutritivas en sus dietas. Ahora, nuevas técnicas genómicas pueden determinar, al nivel de la secuencia génica, el amplio número de proteínas consumidas que son importantes en la dieta humana. Las proteínas identificadas pueden tener ventajas sobre los suplementos proteicos estándar, como proveer un gran porcentaje de aminoácidos esenciales. También han mejorado la solubilidad, el sabor y la textura. La producción a gran escala de proteínas dietéticas para humanos, basada en la aplicación de biotecnología a la nutrición molecular, puede alumbrar beneficios para la salud como el desarrollo muscular, el control de la diabetes o la reducción de la obesidad.

Sensores a distancia
El cada vez más extendido uso de sensores que habilitan la respuesta pasiva a estímulos externos va a cambiar la forma en que respondemos a nuestro entorno, particularmente en el área de la salud. Algunos ejemplos son los sensores que monitorizan de un modo continuado funciones corporales como el ritmo cardiaco, los niveles de oxígeno y azúcar en sangre y que, si fuese necesario, provocan una respuesta médica como el suministro de insulina. Estos avances dependen de la comunicación wireless entre aparatos. Otras aplicaciones son los sensores entre vehículos, lo que también puede mejorar la seguridad en la carretera.

Administración de medicamentos a través de ingeniería a nanoescala
Fármacos que pueden ser aplicados a nivel molecular dentro o en torno a una célula enferma ofrecen oportunidades sin precedente para desarrollar tratamientos más efectivos en la lucha contra enfermedades como el cáncer, además pueden reducir los efectos indeseados de estos tratamientos. Localizar nanopartículas que se adhieran al tejido enfermo permite, a microescala, la liberación de potentes compuestos terapéuticos mientras se puede reducir su impacto sobre el tejido sano. Después de casi una década de investigación, estas nuevas aproximaciones están ofreciendo señales de utilidad clínica.

Electrónica orgánica y fotovoltaica
La electrónica orgánica, un tipo de electrónica impresa, es el uso de materiales orgánicos como polímeros para crear circuitos electrónicos y aparatos. En contraste con los tradicionales semiconductores de silicio, que son fabricados con caras técnicas fotolitográficas, la electrónica orgánica puede ser impresa a bajo coste. Poder producirlos a escala los convertiría en productos extremadamente más baratos que los aparatos electrónicos tradicionales. Tanto en términos de coste por aparato como en los costes del equipamiento necesario para producirlos. Mientras que la electrónica orgánica es poco probable que pueda competir ahora mismo con el silicio en velocidad y densidad, la tecnología tiene el potencial de proveer ventajas en costes y versatilidad. El coste de la impresión a escala de placas fotovoltaicas podría, por ejemplo, acelerar la transición hacia la energía renovable.

Reactores de cuarta generación y reciclado de residuos nucleares
Los actuales reactores nucleares usan solo el 1% del potencial energético disponible en el uranio, dejando el resto radiactivamente contaminado como basura nuclear. Mientras que el desafío tecnológico es manejable, el político que representan los residuos nucleares limita seriamente el llamamiento para una tecnología energética sin emisiones de CO2 y altamente expandible. El reciclado de combustible y el cultivo de uranio-238 para transformarlo en nuevo material fisible, conocido como Nuclear 2.0 extendería durante siglos los recursos del uranio ya extraído, lo que reduciría radicalmente tanto el volumen explotado como la toxicidad de los residuos, cuya radioactividad va a descender por debajo del uranio original en una escala de tiempo no de milenios sino de siglos. Esta nueva tecnología convierte los desafíos presentados por los residuos nucleares en un problema medioambiental menor en comparación con el producido por otras industrias. Las tecnologías de cuarta generación están siendo desarrolladas en varios países y son ofrecidas por compañías de ingeniería nuclear de referencia.

Fuente: El Pais 2013.

miércoles, 30 de enero de 2013

El Plan de Incentivos al Vehículo Eficiente prorrogado beneficiará a todos, también al medio ambiente.




El Plan de Incentivos al Vehículo Eficiente (PIVE), una vez agotados los recursos establecidos para su implantación (75 millones de euros), ha generado un aumento del consumo privado en 400 millones de euros. Este dato es destacado en un informe realizado por la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) sobre los impactos que ha tenido el Plan PIVE en los tres meses y medio en que ha estado vigente.
En estos 400 millones de euros se incluyen los gastos típicamente ligados a la adquisición de un vehículo, como lo son la financiación, los seguros o la gestión. Según este informe, el PIVE ha generado una demanda adicional en este periodo de más de 25.400 vehículos, una cifra que supone el 13 % del volumen total del mercado, con una recaudación fiscal adicional de 110 millones de euros.
La recaudación es calculada sobre los impuestos indirectos, cifrados en 81 millones de euros, cantidad que con impuestos directos (11 millones de euros) y ahorro de cotizaciones sociales por mantenimiento o creación de empleo (18 millones) asciende a los mencionados 110 millones.
Otros impactos medidos por el servicio de investigación de Anfac son los referidos a la producción adicional realizada por las factorías españolas, cifrada en 927 millones de euros y el mantenimiento de 4.500 empleos.
El informe introduce los datos con una serie de premisas entre las que figura la afirmación de que los incentivos públicos a la demanda de vehículos deben entenderse como una reducción de la carga fiscal, es decir un menor ingreso, y no como una subvención o apoyo.
La existencia de altas elasticidades precio, especialmente amplificadas por el efecto llamada que le proporciona un programa público bien comunicado, garantiza que la mayor base imponible compensará sobradamente la cuantía del incentivo, aumentando la recaudación, de forma que un plan de incentivos equivale a un programa de descuentos realizados por la Administración Pública.
También recuerdan los analistas de Anfac que el automóvil es el producto más gravado de todos los existentes.
Su compra, tenencia, uso, mantenimiento, reparación, reventa y destrucción configuran múltiples hechos imponibles cuya tributación se reparten todos los niveles de la administración pública sin excepción: europea (IVA), estatal y autonómica (IVA, IEDMT, IH, tasas), y local (IVTM).
Dese el punto de vista ambiental y de seguridad vial, de la sustitución de 75.000 vehículos antiguos por nuevos ha producido una reducción del consumo del 85 %, con 40 millones de litros de carburante por año.
Esta reducción supone, además, una disminución de las emisiones de particular del 96 %, con 89 toneladas/año, de un 83 % de los óxidos de nitrógeno (1.2000 toneladas/año), un 82 % del monóxido de carbono (CO), con 3.200 toneladas/año y un 52 % de dióxido de carbono, con 130.000 tonadas/año.
El achatarramiento adicional producido por el Plan PIVE incluye no sólo las matriculaciones incrementales, que aportan 25.000 achatarramientos, sino también la mayor intensidad de achatarramiento en las 50.000 matriculaciones PIVE restantes respecto de la tendencia natural (coeficiente bajas/matriculaciones).
En una primera aproximación, el aumento de achatarramiento en estas 50.000 operaciones PIVE puede estimarse en torno a los 5.000 vehículos, con lo que el efecto de achatarramiento adicional total provocado por el Plan PIVE ascendería a 30.000 unidades, según Anfac.
Fuente: elpais.com


lunes, 14 de enero de 2013

Escasez de materia prima, ¿crisis ecológica?






La ecología política basa su teoría y praxis en la reflexión y acción en la lucha contra la llamada “crisis ecológica” y en la propuesta de nuevos modelos de producción y consumo compatibles con los límites ecológicos del Planeta y la justicia y ética socio-ambiental. Pero ¿qué llamamos exactamente crisis ecológica? ¿En qué fenómenos concretos se manifiesta y qué relaciones guarda con el sistema socio-económico actual?

La crisis ecológica es principalmente una crisis de escasez: escasez de materias primas, de energía, de tierras y de espacio ambiental para mantener el ritmo de la economía actual, y aún menos extenderlo a todos los países del Sur y dejarlo en herencia a las generaciones futuras. El modo de producción y de consumo impulsado por el Norte no tiene en cuenta los límites físicos del planeta, tal y como lo deja patente la huella ecológica: si todas las personas de este mundo consumieran como la ciudadanía española, necesitaríamos tres planetas. Mientras tanto, la humanidad ya supera en un 50% su capacidad de regenerar los recursos naturales que utilizamos y asimilar los residuos que desechamos (WWF, 2012). Por su parte, el alcance de la dominación humana y de la amplitud de la crisis ambiental que provoca, queda claro por lo menos a través de los seis fenómenos siguientes (Vitousek y sus colaboradores (en Riechmann, 2008)):

1.       Entre la mitad y una tercera parte de la superficie terrestre ha sido ya transformada por la acción humana.
2.      La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera se ha incrementado más de un 30% desde el comienzo de la revolución industrial.
3.      La acción humana fija más nitrógeno atmosférico que la combinación de las fuentes terrestres naturales.
4.      La humanidad utiliza más de la mitad de toda el agua dulce accesible en la superficie del planeta.
5.      Aproximadamente una cuarta parte de las especies de aves del planeta ha sido extinguida por la acción humana.
6.      Las dos terceras partes de las principales pesquerías marinas se hallan sobreexplotadas o agotadas.

En este contexto, según Lipietz (2012), incluso podemos hablar hoy de una “segunda” crisis ecológica mundial, después de una primera que sitúa durante la Gran Peste del siglo XIV. Al igual que la Gran Peste, la crisis ecológica actual tiene como origen un conflicto entre la Humanidad y la Naturaleza, a través de la relativa escasez de producción alimentaria y los peligros de su propio sistema energético para la población humana. Además, se transmite por los canales de la globalización económica y golpea civilizaciones muy diferentes aunque lo suficientemente parecidas como para poder producir y padecer efectos semejantes. Sin embargo, según el teórico francés, la crisis ecológica actual se diferencia profundamente de la crisis “exógena” de la Gran Peste (un microbio desconocido y devastador que ataca a sociedades debilitadas por un cambio climático de origen no antropogénico y la baja productividad agrícola) por ser el resultado de la dinámica social e histórica del propio modelo de desarrollo: el propio liberal-productivismo ha generado la tensión actual entre Humanidad y Naturaleza.

Fuente: Ecoticias 2013.